
El festival Danzad, Danzad, Malditos regresa este mes de agosto a las calles del casco antiguo de Pamplona con una nueva edición dedicada a las artes del movimiento. La cita toma su nombre de la célebre película "They Shoot Horses,
Don't They?" dirigida por Sydney Pollack, estrenada en 1969 y conocida en España con el título Danzad, danzad, malditos, una referencia cultural que, con el paso de las décadas, ha servido también para dar nombre a ciclos, encuentros artísticos y propuestas escénicas vinculadas a la danza.
Desde su creación en 2016, el festival nació con una marcada vocación itinerante y multidisciplinar, apostando por acercar la creación contemporánea al espacio urbano y convirtiendo distintos rincones del centro histórico de la capital navarra en escenarios abiertos al público. A lo largo de los años, la muestra se ha consolidado como un punto de encuentro para compañías nacionales e internacionales interesadas en explorar nuevos lenguajes del movimiento y fomentar el diálogo entre la danza, el entorno y la ciudadanía.
La edición de 2026 se desarrolla a lo largo de tres sábados consecutivos de agosto y presenta una programación compuesta por piezas breves que permiten al público descubrir diferentes estilos, sensibilidades y formas de entender la creación coreográfica actual.
La primera de las jornadas, celebrada el pasado 8 de agosto, reunió sobre el escenario a la compañía cubana The Concept, que presentó la pieza Nakama; a las creadoras Carmen Fumero y Dácil González, responsables del dúo A ojo; y a la formación navarra Qabalum, que mostró su trabajo Todo ese ruido. Tres propuestas de procedencias y estéticas diversas que inauguraron una edición marcada por la variedad artística.
El segundo encuentro tuvo lugar el 15 de agosto, con una programación integrada por Júpiter + Jaguar, de la compañía valenciana Eyas Dance Project; The Falling Man, creación de los catalanes Wonderground; y Hau zulo hontan, del coreógrafo navarro Aimar Odriozola. La jornada ofreció una mirada plural a la danza contemporánea, combinando investigación corporal, narrativas visuales y diferentes aproximaciones escénicas.
El festival concluirá el próximo 22 de agosto con una última velada protagonizada por Anouar Merabet y Polina Tiabut, que presentarán El eco en la línea; la compañía Erain, con la pieza Sin fichero adjunto; y los artistas griegos Danae & Dionysios, que mostrarán su trabajo Uncia. Esta sesión pondrá el broche final a una programación que vuelve a apostar por el intercambio cultural y la diversidad de voces creativas.
Como elemento distintivo del festival, el Grupo Parkour acompañará al público al comienzo y al cierre de cada jornada, ejerciendo como guía dancístico entre los distintos espacios de representación. Su intervención contribuye a reforzar el carácter itinerante del evento y a transformar el recorrido por la ciudad en una experiencia artística completa.
Con una década de trayectoria a sus espaldas, Danzad, Danzad, Malditos continúa consolidándose como una de las propuestas estivales más singulares de la escena navarra, acercando la danza contemporánea a nuevos públicos y convirtiendo el espacio urbano en un lugar de encuentro entre artistas, espectadores y movimiento.
NP
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