14.11.20

Os informamos que l’ESCOLA COCO COMIN, como Escuela de Artes Escénicas Autorizada por la Generalitat de Cataluña, quiere denunciar públicamente “el maltrato a las Escuelas de Danza Autorizadas y el desprecio a sus alumnos de las ramas profesionales que se ven afectados gravemente en el avance de su carrera por la interrupción arbitraria de las clases decretada por el Govern” a raíz de la resolución del pasado 30 de octubre, que ayer se prorrogó hasta el día 23 de noviembre.

Para l’ESCOLA, son medidas restrictivas aplicadas con "brocha gorda", sin diferenciar las actividades extraescolares de aquellas que no lo son, como es la formación profesional de bailarines, así como la formación de cantantes, actores y músicos. “Somos escuelas en Régimen Especial que nos ha costado mucho ser reconocidas, hemos hecho los deberes que se nos ha pedido desde Educación año tras año y ahora el Govern nos abandona y ni recuerda que la danza existe”, ha criticado la directora, Coco Comin.

Los bailarines, como cualquier deportista de élite, necesitan el entrenamiento diario y las interrupciones tienen unos efectos negativos en su musculatura, el estado físico y las lesiones. L’ESCOLA ve un agravio comparativo respecto a las universidades y el CAR, que tienen autorizadas las clases presenciales mientras que en las Escuelas de Danza Autorizadas por Educación no se les permite mantener las clases.

Coco Comin ha advertido que “los bailarines necesitamos que la práctica sea presencial porque nuestra profesión no se puede desarrollar desde un impersonal ordenador, no podemos entrenar en casa entre la cama y la pared, entre el hermano pequeño y la madre cocinando, o en el rellano de la escalera, mientras el profesor intenta trasladar una información que ha perdido toda su esencia artística”.

Aun así, mientras estudia emprender acciones legales al respecto, l’ESCOLA acatará la obligación de impartir las clases online. “No nos gusta la vía telemática, pero, desgraciadamente, lo tendremos que hacer para sobrevivir, porque las escuelas no tenemos ninguna almohada económica detrás, ya que vivimos al día de la suma de pequeñas cuotas y nuestra razón de ser no es el negocio sino la vocación docente que ahora nos han cortado de raíz sin piedad y sin pensarlo dos minutos”, señala la directora.

L’ESCOLA asegura que han tomado todas las medidas para poder impartir las clases presenciales con la máxima garantía frente la COVID-19 y critica que las autoridades desconocen el funcionamiento de una escuela de danza, donde las aulas son grandes, se trabaja con espacio y cada alumno ocupa un lugar inamovible en la barra. Además, hasta el cierre, han hecho las clases con ratios, máscaras, alfombras para desinfectar los zapatos, un sistema de ventilación invertida, mamparas en las clases de canto, dejando diez minutos entre clases, y situando itinerarios diferentes de entrada y salida en las aulas.

“Que Dios ampare el futuro de las artes escénicas en nuestro país, cuando los artistas despreciados por los dignatarios y que deben rellenar los elencos de futuras producciones no estén preparados porque no quedarán escuelas, artistas ni teatros en el país”, ha lamentado Coco Comin.




Be sociable share - Se sociable. Comparte.


© Prohibida la reproducción total o parcial de textos, fotos y videos sin autorización escrita de sus autores.
(Los textos, fotos y videos utilizados en esta publicación son propiedad intelectual de sus autores y a los efectos previstos en el art.32.1, párrafo segundo, del TRLPI, se prohibe expresamente su reproducción, total o parcial, sin autorización previa por escrito.)