15.10.19

Madrid, 15 de Octubre de 2019

Queremos poner en conocimiento de la opinión pública la actuación del Ministerio de Cultura (INAEM), y sus responsables, con relación al estreno de la producción MEDEA por la Compañía Antonio Márquez.

En el Teatro Calderón de Valladolid, los pasados días 4, 5 y 6 de Octubre, ha tenido lugar la puesta en escena de la coreografía MEDEA, obra cumbre de la Danza Española, con música de Manolo Sanlúcar y coreografía de José Granero.

El INAEM, a través de diversas acciones y presiones, y en contradicción con sus propias “políticas de desarrollo de programas relacionados con el Teatro, la Danza la Música y el Circo”, ha tratado por todos los medios de impedir este estreno, sin consideración alguna sobre los muchos e irreparables daños que podrían originarse.
El Ministerio de Cultura tiene noticia de este montaje en noviembre de 2018 en una reunión con el recientemente nombrado Subdirector General de Música y Danza, Antonio Garde y la Directora General del INAEM, Amaya de Miguel, que nos manifiesta su apoyo a la Compañía y de la que nos llevamos una magnífica impresión.

Posteriormente la productora de la Compañía Antonio Márquez solicita al INAEM una Ayuda a Gira por España en la que, inequívocamente, se incluye el referido estreno de MEDEA, con música de Manolo Sanlúcar y Coreografía de José Granero, en el Teatro Calderón de Valladolid en octubre de 2019.

En el mes de marzo del presente año es concedida dicha Ayuda.

Desde la productora se solicitó al INAEM la cesión de los elementos de producción existentes en el Ballet Nacional de España (escenografía, vestuario...) que fue denegada por Antonio Garde, y ello a pesar de los múltiples antecedentes de este tipo de colaboraciones realizadas (cesiones de coreografías, músicas, vestuario, bailarines, instalaciones...).

Una vez que el INAEM negó la cesión de los elementos de producción, iniciamos la realización de una nueva escenografía y vestuario. Seguíamos adelante con el proyecto. Asumíamos la enorme inversión que esta gran obra conlleva.

Es necesario recordar que el Ballet Nacional de España a día de hoy no puede representar MEDEA porque desde 2014 no dispone de los derechos coreográficos de la obra del Maestro, retirados por Julio Príncipe (heredero de José Granero) tras la reposición realizada en 2013. Por otro lado, el BNE cuenta, entre su material inventariable, con escenografías, calzado, vestuario, de un sin fin de producciones que no se representan y que probablemente estén apolillándose en baúles y/o almacenes.

La productora, como corresponde, ha gestionado los permisos a través de la SGAE y directamente con los propios autores y herederos que no sólo manifestaron su conformidad con la autorización, sino que se congratularon por el hecho de que MEDEA pudiera volver a los escenarios presentada por la Compañía Antonio Márquez con una acreditada trayectoria a lo largo de 25 años.

Con los señalados precedentes, dos días antes de su estreno, el Ministerio inicia una singular presión: el director del Teatro Calderón recibe la llamada de Amaya de Miguel y un oficio de la Secretaría General del INAEM exigiendo la cancelación de las representaciones aduciendo la exclusividad de la obra; al mismo tiempo la Concejala de Cultura y Turismo de Valladolid y el Alcalde de la ciudad reciben las mismas presiones, que se extienden a la productora y la Compañía, e incluso a los propios autores de la obra, con amenazas de emprender acciones legales en defensa de lo que denominan el “interés público que representa el INAEM”, lo que se percibe, en fondo y forma, como un anómalo e inesperado comportamiento impropio de una institución oficial defensora de la Cultura, las Artes Escénicas y la Música.

Paralelamente el Ministerio retiraba de su portal danza.es la noticia que venía informando del estreno desde hacía tiempo, así como los retweets que hicieron en redes de las publicaciones de la Compañía.

Esta actitud por parte del Ministerio provocó, la decepción, el desánimo y el llanto, en un elenco que no entendía cómo su Ministerio de Cultura podía estar batallando y atentando ante el propio estreno, contra el trabajo honesto de una compañía privada de danza, después de tres meses de ensayos y más de un año de preparación, y cuyas representaciones ya conocía con anterioridad más que suficiente.

El INAEM, a través del Ballet Nacional de España, tiene como misión, entre otras, “preservar y difundir el rico patrimonio coreográfico español”, así como fomentar la colaboración “con instituciones públicas y privadas, con las que podrá desarrollar proyectos artísticos que contribuyan al cumplimiento de su misión, en coproducción u otras formas de asociación”.

Por ello entendemos que debe facilitar, que no obstaculizar, y ofrecer la máxima colaboración y medios a compañías privadas que tienen un papel innegable en desarrollar esta labor.

En nuestra MEDEA, además de los equipos Técnicos, de Realización, de Producción, de Dirección, han participado 23 bailarines y una veintena de oyentes de Conservatorios de toda España, bajo la dirección artística de Javier Palacios (depositario del patrimonio coreográfico de José Granero). Han colaborado en la producción los Conservatorios Profesionales de Danza ‘Mariemma’, "Danza Fortea" y ‘Carmen Amaya’ de Madrid, la Escuela Profesional de Danza y la Fundación Universidades y Enseñanzas Superiores de Castilla y León. Los ensayos de la Compañía han sido abiertos a todos cuantos quisieron asistir y se han ofrecido tres ensayos generales a los Conservatorios de Madrid. El montaje de MEDEA ha sido un acontecimiento a nivel profesional y académico.

El INAEM debe reconsiderar su posición en este asunto. Invitamos a la reflexión sobre los intereses que hayan actuado contra quienes hemos promovido estas representaciones desde la honestidad y la buena fe, orgullosos de ofrecer trabajo a un gran número de personas y de que no se le arrebate al público una de las obras cumbre de la Danza Española.

Nuestra Danza está en una situación crítica. Las Compañías privadas han desaparecido prácticamente de la escena. Los bailarines que salen cada año de los Conservatorios no tienen compañías en las que bailar. Sin embargo, los teatros se llenan con público que quiere ver Danza Española, como se demostró en las tres actuaciones que finalmente se realizaron en el Teatro Calderón de Valladolid aún bajo la presión del INAEM.

Quizá los responsables de la Cultura deberían acudir más al teatro para conocer nuestro trabajo en lugar de invertir tanto tiempo en intentar boicotearlo. Recordemos que el Ministerio de Cultura debe preservar y fomentar nuestra Danza y eso pasa, inevitablemente, por colaborar con la iniciativa privada.

Si permitimos que los responsables del INAEM confundan la protección de los derechos de autor con el monopolio de las obras; si permitimos la divulgación arbitraria de los espectáculos e incluso la censura; si permitimos que misteriosos intereses prevalezcan sobre el acceso al Arte y la Cultura ; si permitimos que las Artes Escénicas estén en manos de quienes, erigiéndose en defensores de lo público, intentan “secuestrar” nuestro patrimonio coreográfico, estaremos abocados a la desaparición de la Danza Española y siendo cómplices.

ANTONIO MÁRQUEZ: Bailarín y Coreógrafo
DAVID LÓPEZ y PAKO LÓPEZ : Productores de la Compañía Antonio Márquez (Bataclán Ideas y Espectáculos)
JAVIER PALACIOS: Depositario del patrimonio coreográfico de José Granero














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